Como detesto los camiones.
Pasar el tiempo en una orgía
de miradas inquisitorias,
desnudando y destrozando
con su vacía mirada
a todo pasajero
Si es feo,
gordo,
niño,
mujer,
preñada,
lisiado,
sanguijuela,
limosnero,
Todos por igual se piensan en calidad de asquearse
de quien se encuentra a su lado.
Detesto los camiones
y sus pasajeros,
pero sobretodo detesto
el sentirme el centro
de su bulimico interés
por pasar sudado,
crudo,
enfadado de estar obligado
a tan cínico circo
donde los fenómenos
se abrazan en tus entrañas
hasta desnudarte y transformarte
en el fenómeno mayor.
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