Algunos días son como clavos en el cuerpo
uno en los pies que no te quiere permitir caminar
otro en las manos que no te permite tocar otro ser humano
El del rostro es uno de los peores, ese no lo puedes ocultar
ese que no te permite sonreír falsamente, no te permite saludarles jovialmente
Y el peor es el de la sien, un gran clavo perforando tus ideas
te enclaustra en obsesiones enfermas
estos días quisiera no amanecer.
Llegas al trabajo y te vez forzado dentro de tus capacidades
todos tenemos un deseo mortal consiguiendo sus victorias.
El imbécil testarudo llega y no sabes como preferirías matarlo
al principio te ves golpeándole hasta la muerte
te perviertes y te das cuenta como rozas la locura.
Dudas, dudas si haber nacido mudo fuese realmente un regalo
se cansarían de no escuchar tu interés
si ser ciego fuese un dicha
ignorar lo descolorido del mundo
piensas que ser sordo y no conocer el sonido de la contaminación seria placer divino.
ese miedo a lo desconocido, la ignorancia tras la muerte
pero quieres vivir, le das otra oportunidad al mundo.
Esos días hasta me canso de escribir,
beber o pensar
fumar o querer
esos días todo es un hastió
esos días se abren paso en su marcha silenciosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario