domingo, 31 de agosto de 2014

Un librito que tenia años escondido en el cajon

Algo sin monotonía.



Zuno
Este libro no incluirá una introducción que asesine su opinión (principalmente por que los libros de poesía no merecen introducción), tampoco incluirá ninguna información del autor (términos legales lamentablemente si) sopeso su seudónimo.
Este No es un libro para personas que buscan esnobismo, mucho menos para silencios andantes,
es un libro para los que nos hartamos de la monotonía de una vida sin sentido y bañada en color gris olvido.
















You see a mousetrap; I see free cheese and a fucking challenge.
-David Peter Meads.




El optimista proclama que vivimos en el mejor de todos los mundos posibles, y el pesimista teme que esto sea cierto.
-James Branch Cabell











Dedicado a mi familia
(no toda),

A mis amigos
(los de verdad)
A la mujer que me entrego el calor de la poesía
(tal vez jamás lo entienda).








Digo, por si se preguntan
Seguido me pregunto:
¿Que es la poesía?
¿Como podríamos definir algo tan extenso?
Tan a forme
(esa palabra me causa risa).

Enseguida pienso en los que me formaron
(literariamente):
Bukowski,
Lorca,
kerouac,
Neruda
y otros poetas.

Que si se conocieran
se dedicarían
a la comunión,
a labrar una libertad de espíritu,
formada en su olvido
entregándonos
renacimiento.

No tienen idea como me gustaría
saber
¿Que es la poesía?
¿Que es la expresión?
¿Saber que es sentir?
Si resultaría posible
superar este vagó intento
por aclarar sentimientos,
en forma tan soez como lo es el arte,
liberar un espíritu,
reunir las piezas del rompecabezas
en que se transformo la existencia.


Luego entiendo
(o lo creo)
que los poetas devén vivir:
Sin miedo,
Sin pensar,
Sin comparar,
Sin acatar,
Sin siquiera imaginar si gustara,
Sin siquiera imaginar el final,
Sin sobriedad de espíritu.

Si los poetas
Pasan el tiempo pensando
¿Que es la poesía?
Sin conocerse,
Sin transformarse,
Sin retarse,
Sin figurar,
Sin crear,
Sin apasionarse,
Sin asesinarse en cada latido,
Renaciendo a cada suspiro.

Jamás serán más que recuerdo.




Sexo
Sexo,
Follar,
Coger,
Fornicar,
¿Porque será que palabras tan huecas se transformaron
en el himno de mi generación?
Tal vez somos más idiotas,
(hablar de sexo es sencillo),
Tal vez tenemos tan poco tiempo
(o eso creemos)
que quisiéramos invertir mas en sexo;
nuestra existencia endeble
le conjura en burdas palabras.
Es posible que exista tal saciedad
de placeres sin colores,
tal hueco existencial,
que el morbo renace
en forma de ave carroñera
formando homúnculos
sin saciedad.
O sencillamente nos gusta caer
de una cloaca
de intereses efímeros
y formarnos capullos
de anticonceptivos
sintiendo vacía compañía
en nuestros días solitarios.

Y !verga¡ que por mas que piense,
pasare la noche
hablando de sexo,
esperando compartir mi cama
para amanecer mañana
regresando a la gris soledad.






Y, el plástico me gana.
Creo que la poesía siempre a sido refugio del pueblo
(y si el pueblo cada vez es mas imbécil)
ya sabrán ustedes...

Uno podría intentar
filosofía barata
con palabras
pedantes.

Uno podría intentar
usar el morbo
para atraer
perversiones escondidas en nuestras mentes.

Hasta podría intentar
cantarlas,
bailarlas,
transformarme en
su puta atracción de feria.

Pero me pregunto
¿a quien le interesa ya la poesía?
Poemas sobre:
rosas,
amores,
cariños,
virtudes,
pensamientos,
revoluciones,
y de mas poemas
arqueológicos.

Si realmente el mundo
solo piensa en plástico:
dinero plástico,
senos plásticos,
comida plástica,
vida plástica,
libros plásticos,
poemas plásticos,
ideas plásticas,
y para terminarme de joder,
personas plásticas.
! Demonios ¡
Casi olvido
Alcohol plástico.

En un mundo donde la
inteligencia
es locura
y la ignorancia
genialidad.
Los poetas olvidaron que pertenecen a este podrido mundo,
sobreviviendo,
queriendo ser “clásicos”,
tan olvidados como sus estatuas
empapadas en cagada de pájaros,
formándose en pilares de antiguas revoluciones.

Solo tumbando los pilares que los formaron
serán capaces de
renacer en los nuevos poetas
para esperar que les tumben.

Así es la vida,
debemos dejarle morir.













Los camiones
Como detesto los camiones.
Pasar el tiempo en una orgía
de miradas inquisitorias,
desnudando,
destrozando
con su vacía mirada
a todo pasajero.

Si es feo,
gordo,
niño,
mujer,
preñada,
lisiado,
sanguijuela,
limosnero.
Todos por igual se piensan en calidad de asquearse
del malnacido a su lado.

Detesto los camiones
y sus pasajeros,
pero sobretodo detesto
el sentirme el centro
de su bulímico interés
por pasar sudado,
crudo,
enfadado de estar obligado
a tan cínico circo
donde los fenómenos
se abrazan en tus entrañas
hasta desnudarte y transformarte
en el fenómeno mayor.










Uno mas.

Cada ligero suicidio
dentro del seco sabor
Conociendo las razones de nuestra necesidad
de morir entre espasmos de garganta.

Cada cajetilla
asesinando
nuestros pequeños sueños
recordándonos los buenos,
los malos
silencios
donde una bocanada
represento el cielo,
el refugio
en este fatídico plano.

Cada colilla recordándome
que tanto yo
(un cenicero andante)
como una nueva cajetilla
tenemos esa tendencia
de abrazar la muerte
entre cálidos susurros espectrales
recordándonos nuestro camino
por este infierno de placebos.













Cada cajetilla

El ultimo cigarro de la cajetilla
lo fumo pensando,
alimentando:
estereotipos,
empresas,
silencios,
niños llorando sus trabajos,
mujeres tercermundistas
quemando sus úteros
produciendo una cajetilla
la fumare
pensando lo rápido que olvido el dolor a mi alrededor.

No solo me suicido con mis ideales falsos con el aplastante paso de cada cajetilla,
Si no que asesino en silencio los sueños de quienes merecen futuro mas que una colilla andante.


No me quejo

Me quejo
de tus preciosos senos
abrazando mi desnudez,
de la sensualidad
que me regresa inocencias
entre cielos de placer,
de tan romántica situación,
del lugar,
de tu preciosa sonrisa
desnudándome,
desintegrándome,
sin mentirme que mañana
aun me apreciara,
de tu silencio envolvente
tan carnal
renaciendo el calor en mi vida.

Me quejo de la esperanza de renacer en tu calor,
de taparnos con sabanas de pudor,
de la voyerista mirada de los edificios
olvidando su depresión
durante nuestra excitante ignorancia.

No,
hoy no tengo de que quejarme.












Los días

Vemos pasar la vida frente una pantalla
de                                                      pri
men                                                     te
sin                                                    otra
trama           y así pasamos               que
el                       los días.                  Ocio
ases                                                inando
 nues                                                    tra
leve humanidad, creciendo en días vacíos
                          algún día
olvidaras el grisáceo color de esta pantalla.








“El artista”


Encuentra un idiota,
dale un don (el que sea),
dale mas idiotas
que le den superioridad
pensando que son incapaces
de alcanzarle en sus ociosos
seres.

Encuentra un idiota,
con la boca mas grande que su don,
hazle pensar que es dueño de tu interés,
dale la limosna de tu atención.

Encuentra un idiota,
alimenta su ego,
otórgale grandeza a su idiotez,
que su grandeza disculpe su idiotez.

Encuentra ese idiota
y asesínale
sino
terminare en prisión,
vencido por la imbecilidad.













Al lado de la mentira.

Tirado en mi cama
veo que otra vez
olvide regar mi rosal;
no puedo siquiera pararme.

Recuerdo mi promesa:
con este rosal
sabré cuidar una responsabilidad,
acariciar una mujer,
volar con mis pasiones,
tal vez hasta encaminar mi vida.

Volteo la mirada,
me hundo en el recuerdo
de mi deprimente inutilidad.
Se burlan de mi,
restos de ceniza asfixiándome,
latas de alcohol cortándome en
seres que no reconozco,
alguna botella
paseándose en mis alrededores
recordándome el abandono de dios.

Al otro lado,
los restos de mi ultima quema de libros,
(y, si que eran malos),
un silencio donde falta compañía,
libros que me acompañan por momentos.

Quiero dejar el ocio,
dejar de elogiarme
entre reflejos fingidos,
entonces me doy cuenta que
ni un rosal
me podrá renacer.







No compartas un cigarro

Jamás comparto otro cigarro,
si lo haces
el mundo pierde el control
(supongamos que algún día lo ha tenido).

Pasas entre psicópatas animales
tan naturales como el hombre,
entre bramidos y mordidas
te congelan a la admiración.

Te gritan burgueses,
pensando que sus carros
les escudan de su anímica
inutilidad,
te gritan alguna locura,
te denigran.

Descubres que el niño retrasado
lo primero que aprendió es violencia,
temes te asesinen al dormir.


Aun pasmado por la fragilidad del momento
te das cuenta,
no tiene nada de anormal,
te diste cuenta por compartir
un mísero cigarro.










Cansado

Cansado
y si,
que cansado
ser tan cínico
que ni el calor del sol te acoja,
tan cínico que ni el beso del roció acerque llanto a pupilas
secándose de no observar nada,
ni el tenue tacto entre dos mariposas
enternezca tu olvidado corazón.

Que cansado
no disfrutar el calor
en esa bocanada de humo,
el trago que te regala
olvido,
el ultimo cariño
de su cuerpo desnudo.

Que cansado
no saber querer
entre silencios,
excitarse hasta la locura
por un cariño incidental.

Que cansado
seria vivir
como tú.












Días

Tienes 8000 días recorriendo el mundo
8000 días perdiendo los instantes de vida,
todos esos días sin percatarte,
tengo 6795 días perdiendo tanto
la vida como la tuya.

Nos conocemos,
nos amamos,
nos deseamos,
nos poseemos,
nos odiamos.

Nunca haz llegado a pensar,
tan grato accidente universal
regalándonos este instante
en que nos besamos con paciencia.

Tantas guerras,
tantas muertes,
tantos abrazos,
tantas lagrimas,
tantas sonrisas,
tanta arte,
tanta religión,
tanto olvido,
tanto descubrimiento,
tanta historia.

Jamás nos sorprende,
besarnos donde alguien murió.









Inadaptable.

Cada día
tan jodido como el anterior,
cada día
más monótono que el siguiente,
cada día
sueño el destello
renacer en tranquilidad.

Vivo el camino
en la monótona autopista
sin salida.

Constante autoestop
recordándome,
no puedo comer.

Botellas se estrellan en el parabrisas
cortan cualquier comunicación,
el constante temor
a morir entre botellas
vivir momentos,
olvidar poemas.

Avanzo sin descanso
por la silenciosa
carretera del olvido,
sin parar a descansar
de tan ridícula realidad.

Paso mis días
en el camino de los inadaptables,
viendo el futuro
sin poderle palpar,
muriendo
ante los choques
de la realidad.





Noche

Otra noche
otro silencio,
tan oscura y olvidada
como la anterior.
Me embriago,
pierdo el tiempo en poemas
pensando en purgar
una generación olvidada.

Pienso
¿Qué hago con mi vida?
¿Tendré sida?
¿Cáncer?
¿Cirrosis?
¿Cuándo me cansare de desperdiciarme?
¿Sera que a alguien realmente le interesa?

Termino mi trago
observo mi reflejo deformado
en su cristalina verdad,
me doy cuenta,
no importa.















Mi generación.

Pobre el niño del futuro,
pobre la humanidad,
pobre la tierra,
pobre nuestro corazón,
pobre nuestra existencia,
pobre futuro,
que dejamos a nuestro paso.

El camino de mi generación
un suicidio ruidoso,
orgasmos sin placer,
risas sin humor,
vidas sin color.

Me consume la fría depresión
mientras dejo un futuro
formado por miles
autómatas sin espíritu
solo esperando la muerte silenciosa
abrazando sus olvidados pasos.

Un amigo.

Recordaras mi inocente mirada
frente el mundo que ignoraba
mundo fulminando en color.

La distancia nos abrazó

me abandono ese dios menor

me abandono el color.

Me recordaste
la vida nos junto
entre pasos de olvido,
vidrios y colillas.

Olvidamos la rabia de nuestra generación
retomo sentido mi vida
cuando la soledad me trastorna
tu cruz me tranquiliza.


Mago enamorado de la vida,
de los pasos sigilosos
frente el precipicio
salvando los niños en el centeno,
soñando saludar tu alma.

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