Me consume el pensar como explicarle a un niño el valor de sus decisiones
como llegara a envidiar a las plantas por su estatismo,
como llegar a pertenecer a la base de la cadena existencial sera su unico deseo
como muchos momentos en la vida se confunden en dos opciones
uno puede ignorarse y desaparecer
o pasar la vida buscando una excusa para vivir
con la indeseable mentira que nos mantiene vivos al pintarla blanca
y me lamenta la mentira en esto hasta la locura.
Toda acción que cometa se someterá al sufrimiento ajeno incomprensible
todo lo que haga con amor tendrá el peso de esta existencia inutil
eso pesara hasta la tumba, unico descanso.
En algún momento creí que la verdad me salvaría de esta catarsis ridícula
de este autocriticismo cínico e innecesario
pero la verdad resulta un sucubo
te entrega una falsa conciencia de libertad
solo para crear un agujero purgatorio sin infierno o cielo al que aspirar.
Entonces es cuando mas me preocupa el niño
me destroza el pensar que alguien tiene que sufrir la innecesaria experiencia de vivir
que esta limitado al paso herrado del ser humano
su unico futuro el consumirse en vicios y placebos disfrazados de placeres.
Existir no tiene justificación frente a los ojos del niño inocente
maldecido el ser que es alejado de la libertad de la inexistencia
por la necedad de prevalencia de el animal humano.
¿No han muerto suficientes?
tanto por excusa humana como por su propia mano
tal vez es momento de darnos a entender nuestra fragilidad
y comprender nuestras mentiras grabadas en los huesos,
ni la cicuta, ni el revolver,
ni siquiera el respirar nubes para tocar cemento nos paraliza para pensar.
solo quiero pensar que existe
que es puede vivir una realidad distinta a esta imaginación fálica
esta obsesiva conciencia de pertenecer
esta inconsciente necesidad de pensarnos reales
en un mundo hecho de juguetes para adultos.
Prefiero pensar que aun existe una esperanza,
En ultimo caso aun tengo la cicuta, el revolver y el cemento pueden traer un ultimo calor.
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